domingo, 4 de mayo de 2014

Impacto 1

IMPACTO 1

Mi pasión por el servicio empecé a una edad temprana con mi madre. Ella me enseño que no hay una buena razón para no dar. Observaba en su día a día ayudar a la comunidad y un día ella decidió ir a la universidad otra vez para hacerse una maestra. La decisión de mi madre y su trabajo diario realmente impactó mi futuro. 


He hecho el servicio en pequeñas cantidades cuando era más joven. Pero en séptimo grado yo empecé la clase de español. Inmediatamente me enamoré de la cultura y el patrimonio español. Debido a esto fui a Puebla, México para colaborar en un orfanato. ¡Fue el mejor momento de mi vida! 


Cuando yo regresé a Wisconsin,  quería ayudar a los inmigrantes en mi comunidad. Trabajé en escuelas primarias en mi área para aprender aceptación cultural y diversidad. También, yo me hice un tutor y profesor de inglés en un centro de conexión. Ayudé a expandir el programa a otra escuela para llegar a más estudiantes.


Al trasladarme a DC, yo sabía que quería continuar con el servicio, especialmente en la comunidad hispana. Pues, la escuela de Bruce-Monroe ha sido un ajuste perfecto para mí. Yo estoy en una clase de kindergarten. Los niños me están aceptando y amando.  Tengo la oportunidad de practicar mi español todo el tiempo porque la Clase estoy en la que se enseña todo en español. Me pongo a leer historias en español de los niños. Ellos me han ayudado más de lo que les he ayudado, me temo. ¡La mejor parte es que me siento como un niño otra vez!

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